Eclipse, trabajo fotográfico de Lucía Antebi (Buenos Aires, 1976), se construye alrededor de numerosas imágenes capturadas en el Parque del Buen Retiro de la ciudad de Madrid entre 2018 y 2020.
Antebi aborda el tema central de la práctica de Antebi, él de la hermosura del misterio del cosmos, que, como en un juego de espejos nos sugiere otra hermosura, la de la belleza del despertar de una edad, la adolescencia, donde luz y sombra se entrelazan al azar.
Con Eclipse estamos ante un trabajo introspectivo en el que la autora camina por el parque hasta extenuarse, buscando vaciarse, para así alcanzar el éxtasis contemplativo que nos remite a la experiencia místico-espiritual del creyente en el encuentro con Dios. Eclipse no plantea preguntas ni ofrece respuestas, solo pretende adentrarnos en una visión de la existencia donde se unen dos elementos: lo terrenal y lo celestial que nos lleva a la unión con el instante presente en su dimensión sagrada de lo infinito.
Eclipse, concebido originalmente como un fotolibro, encuentra en presente muestra una expansión conceptual. Lucia Antebi traslada al espacio físico dos aspectos claves de su praxis: el rigor técnico y la sensibilidad artística. Asimismo, como idea inicial de la exposición, junto a las obras enmarcadas, la fotógrafa presentará una serie de imágenes analógicas intervenidas de edición única, resaltando el carácter lento y procesual de su trabajo.
Biografia
Lucia Antebi proviene de familia judía por parte de padre y católica por parte de madre. Ambos progenitores abandonan sus religiones para poder estar juntos. Su madre ejerce como psicoanalista en la época de la represión y en 1980, cuando Lucía tiene tres años, la familia se ve obligada a exiliarse a Barcelona por el golpe de Estado.
Conoce la fotografía en Illinois a la edad de diecisiete años, cursando su último grado académico en Estados Unidos, de ahí su gran pasión por la fotografía documental americana de finales de los setenta y principios de los ochenta.
Más tarde, al regresar a Cataluña, finalizará sus estudios de fotografía en el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya (IEFC). Durante esta época obtiene dos becas: la Beca Ángel de Fotografía de la ciudad de Córdoba y la de la Escuela Internacional de Idiomas de Barcelona. Con ellas desarrolla sus primeros proyectos fotográficos y se centra en temas relacionados con la búsqueda de la identidad, el desnudo y los espacios públicos. A los veintiséis años se muda de Barcelona a Madrid para seguir creciendo fotográficamente, empieza a trabajar para el mundo editorial y se especializa en moda y retrato editorial.
El arte fotográfico de Lucía Antebi se basa en la observación de la vida cotidiana, poniendo el acento en el comportamiento del ser humano y cómo se relaciona con el entorno que le rodea. Sus sitios preferidos para fotografiar son, los parques urbanos y las fiestas burguesas.



